Pongamos un ejemplo:
Digamos que cortarás el lomo de cerdo en filetes para comenzar a marinar la carne. Cuando tienes un cuchillo que ya perdió su filo, es probable que los cortes no sean tan precisos o tengas que presionar con más fuerza para cortar. Lo que sucede es que estarías básicamente exprimiendo la carne de sus jugos naturales y le restarías sabor. Además, no se vería tan exquisito al momento de servir. Para que esto no te suceda, te damos unos consejos:
Y listo, ya puedes comenzar a cortar. Para asegurarte de que está bien afilado, haz dos pruebas: corta un jitomate sin tener que presionarlo. El cuchillo debe deslizarse perfectamente y cortar las rodajas sin mayor esfuerzo. También puedes probar con un mango. Intenta quitarle la cáscara con el cuchillo de forma precisa y sin tener que esforzarte demasiado por sostenerlo.
Fin de semana para comer, beber y descansar bien. Con este suculento platillo ¡ten tu mejor fin!
La papa ha salvado a civilizaciones enteras de la hambruna y del invierno. La papa que ya es rica asada, frita, cocida, ¡cómo no ha de serlo con pastor!... Todo cabe en una papa sabiéndolo acomodar… Anímate a probar esta papa rellena de pastor.
Hoy tu familia merece un sabor diferente, prepara este chambarete de cerdo al achiote con notas ahumadas, picosito y dulce a la vez. ¡Un sabor tan interesante como tú!
Imaginar el peculiar sabor de las aceitunas, del tocino, de la cerveza y el cerdo juntos suena delicioso, ¿no crees? Atrévete a probarlo.