Cada una tiene su manera. Esa que se ha transmitido por generaciones en la familia ¡es increíble cómo es posible que conserven ese sabor tan tradicional que nadie más puede igualar!
Así como cada ser humano es único y especial a su manera, la sazón es una característica personal de cada persona. Pero las abuelitas rebasan todas esas expectativas, y es que tal vez es por su experiencia o porque, aunque suene cursi, utilizan los condimentos que les dicta su corazón y eso no se compara con nada.
Cada abuelita tiene su secreto para darle el toque especial a la comida. Algunas complementan con tortillas hechas a mano, otras con acompañamientos específicos, y otras con la forma de cocción.
Ese es el toque más especial. Siempre, el amor es un condimento esencial en la comida de cada abuelita y la intención que esta tenga: a veces nos cocinan para consentirnos, otras veces para hacernos sentir mejor, y unas más, para curarnos.
Es posible que nunca sepamos realmente el secreto que ellas esconden, pero definitivamente es algo que no vamos a olvidar y que añoramos en los peores días. ¿Cuál es la comida que más te gusta de tu abuelita?
La papa ha salvado a civilizaciones enteras de la hambruna y del invierno. La papa que ya es rica asada, frita, cocida, ¡cómo no ha de serlo con pastor!... Todo cabe en una papa sabiéndolo acomodar… Anímate a probar esta papa rellena de pastor.
En ciertos días, algo nos lleva a desear algo más caldoso, más picante, con sabor más fuerte. El pollo en salsa verde se antoja hoy como para degustarlo caliente y picoso hasta sudar. ¿No te parece?
¡Algo fresco, acidito y dulce para un día caluroso!
Para disfrutar de una tarde de fútbol, para botanear o como plato fuerte acompañado de tus guarniciones favoritas, las costillas simplemente son irresistibles.